Hay algo muy reconfortante en un buen estofado de res. Es uno de esos platos clásicos peruanos donde el tiempo hace todo el trabajo — cocción lenta, capas de sabor y una salsa rica, ligeramente dulce que une todo.
Servido con arroz y bastante jugo, es el tipo de comida que te reconforta desde adentro.
Ingredientes
- 4–5 piezas de costillas de res o chuck roast (sazonadas con sal, pimienta y comino)
- 3 tazas de caldo de res o agua
- 1 cebolla roja en brunoise
- 1/2 taza de vino tinto
- 3 dientes de ajo finamente picados
- 2 cdas de pasta de ají panca
- 2 cdas de pasta de tomate
- 2–3 zanahorias grandes en rodajas
- 1/2 taza de arvejas
- 3–4 papas Yukon Gold
- 2 hojas de laurel
- Orégano al gusto (opcional)
- Sal al gusto
Preparación
- En una olla grande a fuego medio-alto, agrega un poco de aceite y sella la carne (previamente sazonada con sal, pimienta y comino) por unos minutos de cada lado hasta que esté bien dorada. Retira y reserva.
- En la misma olla, baja el fuego a medio-bajo y cocina la cebolla con el ajo, una pizca de sal y un poco de comino. Cocina lentamente por 8–10 minutos hasta que esté suave y fragante.
- Agrega la pasta de ají panca y la pasta de tomate. Mezcla bien y cocina por unos 5 minutos para intensificar el sabor.
- Regresa la carne a la olla. Añade el caldo de res (o agua), el vino tinto y las hojas de laurel. Deja cocinar a fuego medio-bajo por aproximadamente 2 horas o hasta que la carne esté suave.
- Agrega las zanahorias y las papas. Cocina por otros 45 minutos a fuego medio-bajo hasta que los vegetales estén tiernos.
- Aplasta ligeramente algunas papas dentro del guiso para espesar naturalmente la salsa. Añade las arvejas y ajusta la sal al gusto.
- Sirve caliente con arroz — y no olvides agregar bastante jugo encima.
Tips
- Sellar = sabor: No te saltes este paso, es la base del guiso.
- Cocción lenta: Mantén el fuego bajo para lograr una carne suave y jugosa.
- Ají panca: Es clave para el sabor y color característico.
- Espesor natural: Aplastar las papas le da una textura perfecta sin necesidad de harina.
- Balance: El dulzor de la zanahoria + la intensidad de la salsa hacen este plato único.

