No hay nada como preparar tu propio pan de molde en casa. Este Pan de Molde Peruano tiene una miga suave, esponjosa y ligeramente mantequillosa, con la estructura perfecta para preparar tostadas, sándwiches o el clásico Triple Peruano.
Gracias al uso de harina de fuerza (bread flour) y un buen amasado, obtendrás un pan que se mantiene tierno durante varios días, pero lo suficientemente firme para sostener cualquier relleno sin deshacerse. No tengas prisa durante el proceso. Un buen pan necesita tiempo, y créeme… ¡el resultado vale totalmente la pena!
Ingredientes
- 550 g de harina de fuerza (Bread Flour) Pillsbury
- 210 g de leche entera
- 110 g de agua
- 50 g de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente
- 30 g de azúcar rubia
- 10 g de sal
- 6.5 g de levadura seca activa (Fleischmann’s)
Preparación
- Activar la levadura
Calienta juntos 210 g de leche entera y 110 g de agua.
La mezcla debe alcanzar una temperatura de 38–43°C (100–110°F). Debe sentirse tibia al tocarla, nunca caliente.
Agrega el azúcar rubia y mezcla hasta disolverla.
Espolvorea la levadura sobre la mezcla y deja reposar entre 5 y 10 minutos, hasta que se forme una espuma cremosa en la superficie. Esto indica que la levadura está activa y lista para usar. - Mezclar y amasar la masa
Coloca en el tazón de la batidora la harina de fuerza, la sal y la mezcla de levadura.
Mezcla a velocidad baja hasta formar una masa.
Agrega la mantequilla a temperatura ambiente y continúa amasando con el gancho para masa en velocidad 2 durante aproximadamente 12 a 15 minutos.
La masa debe quedar suave, lisa, elástica y ligeramente pegajosa.
Para comprobar que está lista, realiza la prueba de la membrana (Windowpane Test): toma un pequeño pedazo de masa y estíralo cuidadosamente. Si puedes formar una película fina sin que se rompa fácilmente, el gluten está perfectamente desarrollado.
No agregues más harina a menos que la masa esté realmente demasiado líquida. La harina de fuerza absorbe la humedad poco a poco mientras se amasa. - Primer levado
Forma una bola con la masa.
Colócala en un recipiente ligeramente engrasado, cúbrela y deja que repose en un lugar cálido hasta que duplique su tamaño.
Dependiendo de la temperatura de tu cocina, este proceso suele tomar entre 1 y 1½ horas. - Formar el pan
Coloca la masa sobre una superficie limpia.
Presiónala suavemente hasta formar un rectángulo y elimina las burbujas de aire más grandes.
Dobla los lados izquierdo y derecho hacia el centro.
Comenzando por el lado más corto, enrolla la masa firmemente, presionando ligeramente con cada vuelta para crear tensión.
Sella bien la unión con los dedos y coloca el rollo con la unión hacia abajo dentro de un molde para pan previamente engrasado de 9×5 pulgadas. - Segundo levado
Cubre el molde ligeramente y deja levar hasta que la parte más alta de la masa sobresalga aproximadamente 2 a 3 cm (1 pulgada) por encima del borde del molde.
Este segundo levado es muy importante porque determinará el volumen final y la suavidad del pan.
Evita dejarlo levar demasiado tiempo, ya que una masa sobrefermentada puede perder fuerza y bajar durante el horneado. - Barniz de huevo
Bate 1 huevo con 1 cucharada de leche.
Con una brocha de cocina, aplica una capa fina sobre toda la superficie del pan. Esto ayudará a obtener una corteza dorada, brillante y uniforme. - Hornear
Hornea en un horno precalentado a 175°C (350°F) durante 30 a 35 minutos.
Si notas que la superficie comienza a dorarse demasiado rápido, cúbrela ligeramente con papel aluminio durante los últimos 10 minutos de cocción.
El pan estará listo cuando tenga un color dorado intenso y al golpear suavemente la base suene hueco. - Enfriar
Deja reposar el pan dentro del molde durante 5 a 8 minutos.
Luego desmóldalo cuidadosamente y colócalo sobre una rejilla para que termine de enfriarse por completo.
Aunque sea tentador cortarlo enseguida, espera hasta que esté completamente frío. Esto permitirá que la miga termine de asentarse y obtendrás rebanadas mucho más limpias y uniformes.
Tips y técnicas de Ale
- Utiliza harina de fuerza (Bread Flour). Su mayor contenido de proteína desarrolla mejor el gluten y da como resultado un pan más suave, esponjoso y con mejor estructura.
- Comprueba siempre que la levadura esté activa. Si después de 10 minutos no forma espuma, es mejor reemplazarla antes de continuar.
- No agregues harina extra demasiado pronto. La masa puede parecer pegajosa al principio, pero se volverá más firme y elástica a medida que el gluten se desarrolla.
- No omitas la prueba de la membrana (Windowpane Test). Es una de las mejores maneras de asegurarte de que la masa está perfectamente amasada.
- Enrolla la masa bien firme. Esto ayuda a obtener un mejor crecimiento en el horno y una miga más uniforme.
- Controla cuidadosamente el segundo levado. Si la masa fermenta demasiado, el pan puede perder volumen durante el horneado.
- Espera a que el pan se enfríe completamente antes de cortarlo. Si lo cortas caliente, la miga puede comprimirse y quedar ligeramente gomosa.
- Guárdalo en una bolsa o recipiente hermético una vez que esté completamente frío. Se mantendrá suave durante 3 a 4 días a temperatura ambiente. También puedes congelar las rebanadas hasta por 2 meses para disfrutarlas cuando quieras.

